Las ayudas no pueden acabar en ‘empresas zombies’ disfrazadas de digitalización» en Innovadores Disruptores –  Invertía / El Español.


¿Qué decisiones deberían tomar las administraciones y gobiernos internamente y externamente para las empresas con el fin de dar el salto definitivo a la era de la digitalización?

Lo primero, comprender qué es la digitalización.  Quizás cometeríamos un error importante si por digitalización entendiéramos cualquier cosa.  Hay que evitar que la transformación digital se convierta en un cajón de sastre donde quepa todo.  Tenemos que construir un concepto potente de transformación digital que priorice y ponga foco en los sectores y las empresas claves de nuestro país y con énfasis en la competitividad y el liderazgo internacional. Y hay que hacerlo sobre la base de las tecnologías más potentes y disruptivas (IA, IoT, 5G, blockchain…). …Y hay que llevarlo a cabo con ambición. En el campo digital internacional suele haber pocos jugadores. España no debería esperar a que en sus sectores más emblemáticos y empresas críticas las soluciones vengan de fuera u otros países las adopten mucho antes que nosotros. 

Esto último está unido a otro componente fundamental de la digitalización: el propio desarrollo de ecosistemas digitales y startup digitales especializadas en tecnologías disruptivas en Europa y España. Necesitamos potentes ecosistemas eficientes que se complementen y no compitan contra sí mismos dentro de nuestro territorio.  En diferentes Comunidades Autónomas se repiten propuestas e iniciativas, sin integración, ni suficiente complementariedad que acaban debilitándose entre sí. Necesitamos que nuestras startups escalen, ganen tamaño, sean relevantes en España, en Europa y en el mundo, y estén centradas en las tecnologías más disruptivas y con mayor capacidad de recorrido: Inteligencia Artificial, IoT, Blockchain, Computación Cuántica, Ciberseguridad… Sin ecosistemas especializados y eficientes nuestras startups difícilmente crecerán. 

Sin ánimo de alargarme mucho para favorecer estos objetivos las AAPP deben hacer planes y políticas más ambiciosas en torno a muchos temas: políticas educativas STEM, atracción y retención de talento, regulación eficiente e incentivadora (ej. datos), , I+D privada,  transferencia de tecnología en tecnologías de propósito general… España y Europa no están liderando la economía digital a nivel mundial, cada vez son más dependientes y vulnerables y hay que preguntarse por qué. 

¿Cómo crees que deberían utilizarse los 140.000 millones de euros de los fondos europeos para lograr este objetivo?

Tras el durísimo impacto del COVID en España y Europa con estos fondos se abre una oportunidad única para subirnos al carro de las economías más competitivas y disruptoras.  Pero debemos ser exigentes y evitar destinar inversiones a fines que no tengan la capacidad tractora para potenciar y hacer realmente competitiva y líder nuestra economía.  

Tal como destaca frecuentemente el IVIE las ayudas no pueden acabar en “empresas zombies” disfrazadas de digitalización o de acciones medioambientales. Recordaré, una vez más, una “verdad  incómoda” y es que en una España cada vez más envejecida, somos los campeones mundiales en desempleo juvenil, único a precariedad laboral, mileurismo, paro de larga duración y con alertas del Banco de España advirtiendo sobre los problemas crecientes de empleabilidad universitaria.  Si se quiere acometer esta “verdad incómoda” los fondos europeos deberían priorizar y ponderar una triple vertiente:

  1. España como “startup nation”. Fortalecer los ecosistemas digitales, su integración y complementariedad, fomentando las escalabilidad de startups y las empresas digitales existentes. Aquellas empresas que han superado rondas de inversión deberían ser objeto de un gran número de incentivos para su “aceleración”. Y habría que combinar instrumentos que van desde la Compra Pública Innovadora de las AAPP a la movilidad del talento. Hay que identificar startups e igualmente ayudarles a generar productos mínimamente viables.
  2. España como país disruptivo. Deberíamos poner foco en las tecnologías más disruptivas, especialmente la Inteligencia Artificial, como tecnología de propósito general, que afecta horizontal y verticalmente a todo. Al respecto habría que ampliar muchísimo con los fondos europeos la exigua apuesta que recientemente ha hecho pública el gobierno español (600 millones), que es poco más de la mitad de lo que tiene previsto invertir una sola universidad norteamericana. Debería incentivarse la IA aplicada a nuestros sectores y empresas más representativas. 
  3. La transformación digital de los sectores clave en la economía española. Poner foco en los sectores y empresas claves de nuestro país más representativas, con más capacidad de crecimiento y de futuro. Desde la inteligencia de los destinos turísticos a la banca del futuro, pasando por el transporte, la logística, los servicios sanitarios, la agroindustria, el medio ambiente, etc.