En una entrevista concedida a AQUÍ Medios de Comunicación, el economista, exrector de la Universidad de Alicante y presidente de 1MillionBot, Andrés Pedreño, reflexiona sobre la profunda sacudida que la Inteligencia Artificial está provocando en el modelo universitario global y en la inversión tecnológica europea.
Bajo el titular «La mayoría de los docentes universitarios somos mediocres, me incluyo», Pedreño lanza una autocrítica sobre el rol de la enseñanza superior en la era digital. Con explicaciones teóricas al alcance de un clic y clases impartidas por Premios Nobel accesibles a cualquier estudiante, el modelo lectivo tradicional basado en la lección magistral se queda obsoleto. El verdadero valor del aula ya no está en la memoria, sino en fomentar el espíritu crítico y enseñar a formular las preguntas complejas que la propia IA aún no sabe responder.

Las claves de la entrevista
Durante la conversación con el periodista Jorge Brugos, Pedreño analizó otros retos fundamentales de la transformación tecnológica:
- Soberanía tecnológica e inversión en Europa: Frente a la escala de inversión masiva de Estados Unidos o China, Europa corre el riesgo de quedarse rezagada. Ir a rebufo en tecnología compromete la relevancia económica y la competitividad del continente en las próximas décadas.
- Reinventar la universidad: Países como China ya están adaptando o sustituyendo titulaciones tradicionales para adecuarlas a las nuevas disciplinas que demanda la economía de la IA.
- Una IA que desafíe las ideas: Para ser realmente útil, la IA no debe ser complaciente ni limitarse a dar la razón al usuario. Su mayor potencia reside en actuar como un interlocutor capaz de refutar hipótesis, exigir rigor y poner a prueba los argumentos.
- Alfabetización y empoderamiento ciudadano: La mejor protección frente a los riesgos de la desinformación y el uso indebido de datos no es el alarmismo, sino el conocimiento y el dominio de la herramienta por parte de los ciudadanos.
Puedes leer la entrevista completa en este Aquí Medios de Comunicación