El año 2020 representa una oportunidad para hacer cambios significativos y uno de los cambios en los que hay que profundiza es en el de la brecha digital de género, las mujeres son minoría en el ámbito de la tecnología, teniendo en cuenta la expansión del sector tecnológico y su incidencia en nuestra vida y este dato puede tener grandes consecuencias.

Hoy en Torre Juana OST las empresas y personas que compartimos este ecosistema nos hemos sumado a la celebración con un acto simbólico en el que hemos plantado algunas flores moradas para conmemorar este día.

Naciones Unidas ha elegido este año como lema para conmemorar el Día Internacional de la Mujer “Soy de la Generación Igualdad: Por los derechos de las mujeres”.

Laura Cárdenas, una de las fundadoras de la iniciativa las 20 de Torre Juana ha sido la encargada de inaugurar el acto con unas breves palabras de agradecimiento a nuestras predecesoras que hicieron posible los avances conseguidos y nos animó a seguir trabajando y luchando por la igualdad porque queda mucho por hacer.

El Día Internacional de la Mujer (8 de marzo) es un día para celebra los logros sociales, económicos, culturales y políticos de las mujeres. La celebración de este día también constituye una llamada a la acción para acelerar la igualdad de las mujeres.

Según Naciones Unidas a pesar de algunos progresos, el cambio real ha sido desesperadamente lento para la mayoría de las mujeres y niñas en el mundo y ningún país puede pretender que ha alcanzado la igualdad de género. Y no sólo eso sino que sigue habiendo una serie de obstáculos que permanecen sin cambios en temas de legislación y culturales. Las mujeres y las niñas siguen siendo infravaloradas, el avance hacia la igualdad es muy lento para la mayoría de mujeres y niñas en el mundo.

En palabras de Nuria Oliver el déficit de mujeres de mujeres en las carreras tecnológica es una situación que se ha agravado en los últimos años. A su juicio, esta situación se debe a estereotipos que se transmiten sobre los investigadores; a los sesgos de género, la falta de visibilidad y reconocimiento. Todo ello propicia una «falta de diversidad en las soluciones tecnológicas. Se ha perdido innovación de cientos de millones por no contar con la mitad de la población». «La tecnología, es un arma poderosa para cambiar el mundo, no puede permitirse dar la espalda o no aprovecharse de la mitad de la población del mundo».